Raúl Martínez ocupó el cargo que dejó Amanda Piscitelli en la localidad del interior y buscará imponer su impronta a través del fortalecimiento de las relaciones con las instituciones intermedias. “Siempre digo que el distrito es una construcción política y que merecemos estar todos mejor”, se presentó en Voces de la Ciudad.
Confirmado días atrás como nuevo delegado de la localidad en reemplazo de Amanda Piscitelli, Raúl Martínez visitó por primera vez el piso de Voces de la Ciudad, en su actual rol político, para presentarse ante la comunidad.
“El intendente me propuso la enorme responsabilidad de ser delgado del pueblo de Nicanor Olivera La Dulce, del cual soy oriundo, donde cursé los estudios iniciales, primario y secundario, y que me dio la posibilidad de poder trabajar como profesor por el año 85 y desarrollar toda mi carrera profesional”, recorrió el ex consejero escolar y presidente del órgano entre 2009 y 2013.
En esa línea, el también director del CEF por más de 25 años agradeció en el aire de la FM Vinilo 103.5 MHz al Jefe comunal por permitirle ser parte de este proyecto, y afirmó: “Yo siempre digo que el distrito es una construcción política y que merecemos estar todos mejor, buscar una mejor calidad de vida para el vecino”.
Con respecto a su actual función, “lo primero que hice es un relevamiento para informarme de la situación en que se encontraba la Delegación, y qué mejor que hacerlo con Amanda, con quien seguimos estando en contacto”, contó, asegurando que se encontró con “una delegación armada, prolija, organizada, ordenada y con excelentes recursos humanos”.
El licenciado en Educación Física y doctor Ciencias de la Educación remarcó en cuanto al último de los puntos que “son chicos jóvenes, conocidos, que se ponen la camiseta, que quieren una mejor calidad de vida para los vecinos”; revelando sobre las características de la comunidad que, si bien “siempre hay un espíritu cooperativista”, buscará “recuperar algunas prácticas de encontrarnos más y construir colectivamente”, sobre todo apoyados en el gran trabajo que realizan las entidades intermedias de la localidad.
“Trato de estar afuera de la Delegación, hablando con las instituciones, no estoy sujetado al sillón, esperando una audiencia”, resumió sobre su forma de trabajo, explicando que La Dulce “tiene que ver con una construcción e todos. No necesitamos hacer una encuesta para saber que necesidades tenemos, porque las palpamos: las necesidades del vecino son también las del funcionario”.
El dirigente del MSR, fuerza que acompañó al Intendente en la última parte de las elecciones legislativas próximas pasadas, planteó como sus objetivos principales “cumplir con lo que uno dice: desde tapar un pozo o arreglar una calle, hasta poner en marcha cualquier proyecto que se presente” en beneficio de la localidad.
“Los vecinos me acercan las demandas y, en la medida de las posibilidades, porque a veces se hace lo que se pude y no lo que se quiere, intentamos llevar la mejor gestión”, terminó explicando el flamante funcionario.





