Así lo confirmó el Ing. Juan Erreguerena en “Voces de la Ciudad”, al graficar que “a lo que veníamos estamos mucho mejor, pero estamos todavía a mitad de tiro”.
Ante la consulta del periodista Jorge Gómez, en el contexto de una sequía que preocupa a los productores agropecuarios, Erreguerena aseguró que “lo que llovió sirvió, ya que en tres días se fueron sumando de a 10 u 11 milímetros y así como 30 milímetros, entonces eso ha servido en principio cortar un poco el efecto de la sequía sobre la cosecha fina, le da un poco de aire por unos días hasta esperar más lluvias»
Agregó que «muchos de los lotes que estaban preparados con barbecho largo y tenían humedad acumulada se vieron beneficiados y se lanzó la siembra de la gruesa».
El ingeniero insistió en que “todas estas lluvias de estos días sumaron y nos dieron un changüí para poder largar la siembra, que era una gran preocupación, y a su vez le da un poco de oxígeno por unos 7 o 10 días de tranquilidad a la fina”, y afirmó que “a lo que veníamos estamos mucho mejor, pero estamos todavía a mitad de tiro”.
En cuanto a cómo viene el trigo, Erreguerena reveló que “nosotros trabajamos con modelos de predicción de rindes y nuestros modelos hablan que para los lotes en mejores condiciones ha habido una merma del potencial del rendimiento de un 25%, y para los lotes más castigados hasta un 48%, es decir que hay una merma de rendimiento considerable en la región, más lo que pudo haber hecho la helada en algunos lotes de cebada”.
Es más, “estamos entrando en una etapa de diez días donde el riesgo es que caiga una helada, que en un año seco es muy común que caiga alguna y nos pegue un susto”, sostuvo.
Por ello concluyó que “lo más importante es que eso no suceda y ojala que de acá a diez días los pronósticos nos ayuden y recompongamos un poco más de humedad. Lo crítico hoy está en si llega a caer una helada entre ahora y el 12 de noviembre… ahí se define una etapa crítica”.





