Así lo reflejó el necochense Javier Ranaldi, quien es director de Educación de Gestión Privada de la Provincia de Buenos Aires. Este viernes pasó por los estudios de “Voces de la Ciudad” y dialogó en nota con el periodista Jorge Gómez.
El otrora Inspector Distrital de Educación puso en contexto lo importante que es nuestra provincia en materia educativa al revelar que “el sistema educativo de la Provincia de Buenos Aires es el segundo más grande de Latinoamérica detrás de San Pablo, con más de cinco millones de alumnos y 20 mil escuelas”.
Tras lo cual apuntó que “dentro de ese universo el 30% de escuelas es de educación privada, donde tenemos 1.600.000 alumnos y más de 6000 escuelas. De hecho, la Dirección de Educación Privada de la provincia es más grande que algunos sistemas educativos de otras provincias”.
Por ende, Ranaldi reconoció que “es un desafío y estamos trabajando con muchas solicitudes y pedidos de subvención”, respecto a lo que especificó que “de acuerdo a la subvención estatal que tengan es la cuota que pueden cobrar los colegios privados: si tenés el 100% de subvención estatal la cuota es más bajita. El 30% de esas 6000 escuelas tiene subvención estatal completa. La subvención estatal es pagar el sueldo de todos los docentes, mientras que de los auxiliares se encarga la entidad propietaria”.
Por supuesto que la situación económica este año es muy difícil, habida cuenta de que no se cuenta con fondos nacionales, y acerca de ello Javier manifestó que “se hacen todos los esfuerzos posibles desde el gobierno provincial para sostener los aumentos, las paritarias son prácticamente mensuales y se dificulta seguir el ritmo porque hay que atender otras áreas que antes recibían un apoyo de la Nación que ya no reciben, e incluso las transferencias de coparticipación que son por ley, hoy no se están realizando como corresponde a ninguna de las provincias”.
En medio de este contexto de crisis, el necochense de 60 años recién cumplidos reveló que “hemos verificado que los alumnos se han movido de gestión privada a gestión privada, quizá de una más cara a una más barata, pero esa migración que suponíamos de la Privada a la Estatal no se ha dado”, aunque reconoció que “recién estamos empezando, todavía no han llegado las facturas de gas y veremos qué pasa cuando empiece a apretar el cinturón, pero como familia sacar a tu chico de una escuela para ponerlo en otra es la última decisión que tomás”.





