Así lo afirmó el concejal Julián Kristiansen, quien impulsa el Fondo Compensador Solidario conocido como tasa portuaria, proyecto presentado en el Concejo Deliberante que ya fue enviado al Departamento Ejecutivo municipal.
El concejal de Unión por la Patria, Julián Kristiansen, presentó un proyecto en el Honorable Concejo Deliberante que busca la creación de un Fondo Compensador Solidario, destinado al mantenimiento de las calles del Partido de Necochea afectadas por el tránsito pesado de los camiones que operan en Puerto Quequén. En diálogo con Jorge Gómez en el programa «Voces de la ciudad», Kristiansen detalló los fundamentos de la iniciativa y su impacto en la comunidad local.
El proyecto plantea la implementación de un gravamen para las terminales de carga que operan en el puerto, cuyos ingresos se destinarían específicamente a la reparación de las calles dañadas por el constante paso de camiones de más de 30 toneladas. «No se trata de una tasa ordinaria como la que generalmente paga el frentista,» explicó Kristiansen, aclarando que esta medida aliviaría al municipio de los costos de mantenimiento de calles y avenidas que sufren daños por el tráfico pesado vinculado a la actividad portuaria.
«¿Por qué lo tenemos que pagar nosotros a través de nuestras tasas urbanas si hay un hecho que es desigual?» cuestionó el concejal, haciendo hincapié en la desproporción entre lo que pagan las terminales en ingresos brutos y el daño que generan. «Lo que pagan no compensa lo destruido, y no es justo que tengamos que arreglar una calle o avenida seis o siete veces debido al paso de los camiones,» afirmó.
Kristiansen destacó que este tipo de gravamen ya se implementó en otras ciudades, como Mar del Plata, lo que otorga legalidad al proyecto en Necochea. «La actividad comercial que generan las terminales utiliza los bienes y servicios del distrito, como las calles, que se destruyen. Además, está el tema de la salud pública, ya que la volatilidad del cereal afecta el ambiente y los transportistas que vienen de otras localidades, cuando se enferman, son atendidos en nuestro hospital municipal,» señaló el concejal.
El proyecto también apunta a corregir la desigualdad histórica que ha afectado principalmente a Quequén, donde las calles han sufrido una destrucción sistemática sin reparación adecuada durante años. «Quequén es el más afectado por esta situación, y la idea es que este fondo contribuya a aliviar esa carga,» enfatizó.
Ante las preocupaciones de los productores agropecuarios, quienes temen que el costo del gravamen termine siendo transferido a ellos, Kristiansen aseguró que su objetivo es proteger a los productores y que el costo recaiga en los exportadores. «Hablé con Egidio Mailland y algunos productores en La Dulce, y les aseguré que los íbamos a invitar a una comisión para interactuar y encontrar un consenso. El enojo debe estar dirigido a los exportadores, no a los productores,» afirmó, buscando unir fuerzas para que el sector agropecuario no cargue con el peso del nuevo gravamen.
Con este proyecto, Kristiansen espera aliviar la carga financiera sobre el municipio y garantizar que quienes más se benefician de la actividad portuaria sean los responsables de mantener las calles que utilizan, en lugar de que el costo recaiga en los vecinos y frentistas locales.





