A diferencia de Rodríguez Chirillo, González es un pragmático que sabe identificar los límites que impone el contexto y busca soluciones dentro de lo que permite la materialidad de cada momento. Además, viene del sector del financiero y antes de asumir como CEO fue vicepresidente de Finanzas (Chief Financial Oficer, CFO) de YPF. Por lo tanto, habla el mismo lenguaje que Caputo. Actualmente se desempeña como Director Ejecutivo en IDEA, cargo que asumió en 2021.
Formado en el Cardenal Newman, es licenciado en Administración de Empresas de la Universidad Católica Argentina, fanático de River Plate y expeditivo zaguero central –contracara de la serenidad que irradia en su vida laboral–.
Inició su carrera en Transportadora Gas del Sur, en los años ’90. Por su trabajo en las colocaciones financieras que hizo la transportadora, Guillermo «Willy» Reca lo reclutó para Merrill Lynch. Reca, luego, emprendió un camino propio, que lo condujo a ser hoy, a través de Central Puerto, en uno de los principales players del negocio eléctrico. González permaneció en Merrill Lynch, luego, absorbido por BofA.
Trabajó durante 15 años en Merrill Lynch antes de desembarcar en YPF como CFO en mayo de 2012, al comienzo de la gestión de Miguel Galuccio tras la reestatización de la compañía. En aquella ocasión fue convocado a través de los headhunters de Egon Zehnder. La YPF Nac&Pop, reestatizada por el gobierno de Cristina Fernández necesitaba capital. Y la carta para tentar a un mercado internacional que la veía como «confiscada» –más que «recuperada»– era mostrar un management profesional.
Tras la designación de Miguel Galuccio como CEO, resultaba imprescindible conseguir un CFO con know-how y peso específico propio que oficiara de garante a las muchas incógnitas que la empresa, todavía, no estaba en condiciones de despejar.





