El Prof. Alejandro Andersen dialogó con el periodista Hugo Arroyo, en el marco del programa Voces de la Ciudad que se emite a través de Estación FREE, 90.3 en FM, acerca de dos de las personalidades más importantes de la historia argentina.
Por un lado, el 17 de junio se conmemora el Paso a la Inmortalidad de Martín Miguel de Güemes, mientras que el 20 de junio el Paso a la Inmortalidad de Manuel Belgrano y el Día de la Bandera.
Empezando por el héroe de Salta, Andersen contó que “Güemes durante mucho tiempo estuvo como prócer subalterno, quizá por su origen o lugar donde fue protagonista y porque como casi todas las cosas, la historia se escribió desde Buenos Aires, pero sin dudas fue un protagonista de primer nivel en la etapa de la independencia, sobre todo con el protagonismo que tomó en las guerras”.
Aportó que “Güemes era una persona que pertenecía a las elites del norte, las cuales después lo repudiaron y participaron en el complot que lo llevó a la muerte, pero Güemes tiene en su trayectoria un condimento social importante para las ideas de la Revolución de Mayo, condimento social que tenía que ver con objetivos de igualdad”.
“Los gauchos lo siguen a Güemes porque detrás de su liderazgo venían reivindicaciones que tenían muchos años en los territorios empobrecidos”, reslató Andersen, y de hecho rescató que “en este presente la figura de Güemes se enaltece por su compromiso con los pobres de su tierra y el horizonte que representaba para esos pobres, para que se entusiasmaran en una lucha con un objetivo determinado que convirtieron a Güemes y sus gauchos en una personalidad central en el proceso de independencia argentina”.
“En la construcción del procerato nacional ocupó un lugar subalterno que felizmente fue subsanado hasta ser elevado al olimpo”, celebró Andersen respecto a Güemes.
En tanto, “Belgrano quizá fue la figura más extraordinaria de aquella generación de mayo y quedó enredado en su propia bandera, porque si bien es trascendente tener una bandera y está muy bien, esa no fue su acción más importante. Lo que me gusta de la bandera de Belgrano es que fue un acto de desobediencia, ya que no fue autorizado a establecer una enseña, pero la hizo igual”, expresó.
Finalmente, Andersen comentó que “otra cuestión que me parece interesante tiene que ver con su muerte en la pobreza y la exaltación de eso. No me gusta mucho exaltar esa cuestión, no sé qué se busca. Que un héroe de la patria muera en la pobreza no le agrega nada a su heroísmo, y si se utiliza eso como una cuestión pedagógica no me gusta, porque no se trata de morir en la pobreza, no te da ningún heroísmo, sino que hace peor a la vida”.





