Así lo aseguró a nivel local el dirigente radical, Alberto Esnaola, quien ya le atribuye el triunfo a Arturo Rojas, y en ese aspecto señaló que trabajó para tener una oposición unida, la cual hoy ve totalmente desarticulada.
En nota con el periodista Jorge Gómez en “Voces de la Ciudad”, el concejal mandato cumplido y expresidente del comité radical, Alberto Esnaola, afirmó que “esta es una elección marcada por una carácterística muy particular: que está resulta antes de votarse, faltará ver el volumen de votos que tenga el intendente Arturo Rojas”.
Enseguida rememoró la elección de 2015 “con una puja tremenda entre Pablo Aued y Rojas con Facundo López y el Frente Renovador, y más de 10 mil cortes con Juntos por el Cambio ganando”, o “si volvemos más para atrás la del 2011 con Horacio Tellechea ganando, y en 2007 con la elección polarizada entre Daniel Molina y Gastón Guarracino”, pero “que ahora esté resuelta esta elección tiene que ver con algunas circunstancias que marcamos al principio de año: una oposición absolutamente desarticulada, sin ninguna vocación real de pelear por el poder, con muchos más candidatos que dirigentes”, argumentó.
Acto seguido, Esnaola aseguró que “en el último año que estuve al frente del Comité junto a los que me acompañaron en la conducción, trabajamos a discreción para tratar de unificar a la oposición, tuvimos muchas reuniones incluso con Juan Pedro Arabarco (candidato de la Agrupación Comunal Transformadora) porque creíamos que tenía que competir dentro del espacio de Juntos por el Cambio, y hoy la unidad opositora tendría más competitividad ante el Intendente y más equilibrio a lo que posteriormente será con seguridad el segundo mandato de Rojas”.
En cuanto al radicalismo, mencionó que “no somos una agrupación municipalista, que es adonde nos quieren llevar algunos o nos están llevando”, sino que “a nivel local necesitábamos tener la claridad conceptual de que el radicalismo no solo iba a acompañar un candidato a intendente, sino trabajar en ese sentido, y hoy desgraciadamente la conducción partidaria que encabezan Carola Bertoldi, Mateo Ruppel y Damián Unibaso nos ha llevado a esto: a una situación donde se discute con la juventud radical, que no es más que un sello de goma”.
El histórico dirigente de la UCR manifestó que “se abortó la posibilidad y exigencia de buscar la unidad de la oposición por culpa de los intereses personales de querer ser candidato a cualquier precio, y ha sido la peor elección del radicalismo”, remarcando a la pasada que “Damián Unibaso fue el candidato, pero hubo una decisión política de llamar a una elección que fue un desastre… Unibaso dijo que el proceso de unidad había sido ejemplar, pero se estaba mintiendo a sí mismo, y eso lo sabía la gente y por eso se vio reflejado en la elección”.
“Es por eso que queríamos un plenario, para que no pasara esto que pasó, un plenario habría generado un debate y hubiese sacado un apoyo explícito a las tres candidaturas más importantes, en este caso Patricia Bullrich, Néstor Grindetti y Martín Migueles, con lo cual no hubiese dejado margen para que algún pícaro pretendiese hacer su negocio personal con el hoy intendente, Arturo Rojas”, concluyó.





