La titular del Centro de Estudiantes Micelio de la Escuela de Artes “Orillas del Quequén”, Nicole Fuente Marchal, expresó su preocupación por la persistente situación de inseguridad y deterioro en el Complejo Jesuita Cardiel, donde funcionan varias instituciones educativas provinciales. Lo hizo en diálogo con el periodista Jorge Gómez, en el programa Voces de la Ciudad, emitido por Estación FREE 90.3 FM.
Fuente Marchal explicó que los estudiantes elaboraron una carta dirigida al gobernador, con el acompañamiento de las demás instituciones del predio, con un pedido central: que se reactive el expediente por el cual la Provincia solicita a Vialidad la cesión del predio.
“Para nosotros eso es lo más importante. Queríamos hacerle llegar una carta al gobernador donde se solicita que se active ese expediente. El predio nunca se cedió y sigue siendo de Vialidad”, señaló.
La dirigente estudiantil recordó que dentro del predio conviven diversas instituciones provinciales: el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Nº 31, la Escuela de Artes, el Consejo Escolar, el Taller Todo para Ellos, el Centro de Formación Profesional y dependencias del INTA.
“Pasan unas 3.000 personas por día, y algunas cursadas terminan muy tarde”, describió. En ese marco, subrayó los riesgos que enfrentan estudiantes y docentes al retirarse del predio.
“A veces salimos en manada porque hay mucha oscuridad. La ribera está oscurísima y hay que rebuscársela para salir. Es muy difícil”, sostuvo.
Fuente Marchal señaló que la comunidad educativa ya agotó distintos canales institucionales para reclamar mejoras, pero que el principal obstáculo sigue siendo la falta de claridad sobre quién debe hacerse cargo del predio.
“Ya fuimos por otras vías reclamando, y ahora creemos que lo primordial es definir quién se va a hacer cargo de esto. Quizás sea una lucha que nos lleve muchos años; de hecho, ya lleva 11 años”, expresó.
Además de la inseguridad, denunció el deterioro edilicio, con problemas graves de infraestructura. “A veces ponemos baldes porque se llueve”, reveló, graficando la precariedad que atraviesan diariamente.
La referente estudiantil admitió que la situación genera agotamiento en toda la comunidad educativa, aunque insistió en la necesidad de sostener la lucha. “Hay un cansancio porque se viene peleando todos estos años, pero hay que seguir sin bajar los brazos”, afirmó.
El Centro de Estudiantes espera que la carta presentada impulse respuestas concretas y acelere la definición del futuro del predio, una demanda que consideran urgente no solo por la seguridad, sino también por la calidad educativa y el respeto hacia las miles de personas que transitan diariamente el complejo.





