El cuñado del cantante León Gieco y padre de Ron, el joven de 19 años que fuera secuestrado el pasado 7 de octubre por el grupo palestino Hamas mientras cumplía con su servicio militar en Israel, dijo estar en «shock», y que espera que todas las personas secuestradas en territorio israelí regresen con vida, porque «no podemos permitir más esto».
«Lo ocurrido fue una masacre, no podemos permitir que pase otra vez, fue un Holocausto de un día y no le deseo a nadie que tenga que pasar por esta situación», advirtió Alex Scherman en diálogo con Télam desde su casa en Lehavim, una localidad israelí del desierto del Neguev, al norte de la ciudad de Beersheba, a 108 kilómetros de Tel Aviv y 40 de la Franja de Gaza, adonde los milicianos del Hamas llevaron por la fuerza al menos a 120 israelíes que permanecen en calidad de rehenes.
Desde la madrugada del sábado pasado, Alex se encuentra encerrado en su casa con su familia, donde cada vez que dialoga con medios de comunicación, abraza la esperanza de que su país recobre la paz, y expresa como «necesario» que su hijo, Ron, y todas las personas secuestradas por el grupo islámico Hamas, retornen con vida a sus hogares.
Desde Israel, Alex dialogó con Télam para contar cómo sobrellevan el secuestro de Ron, quien realiza, desde hace un año, el servicio militar obligatorio en su país.
«Estamos en nuestra casa desde donde hacemos todo lo que podemos desde las redes sociales, realizamos entrevistas y dialogamos con gente influyente tratando de coordinar el envío de medicamentos a los rehenes porque, por ejemplo, mi hijo es asmático y necesita un inhalador. Pero Hamas no hace contacto, aunque creemos que la Cruz Roja podrá ingresarlos mañana», explicó esta tarde.
Sobre el estado de ánimo de su familia, dijo que están «completamente cansados y con la esperanza de que mi hijo esté bien, así que no perdemos la esperanza».
Alex explicó que vivieron «en directo el ataque del Hamas porque desde que comenzaron las explosiones en la base militar, Ron nos llamó por teléfono».
Su hijo «estaba con remera, pantaloncito corto y ojotas, y nos dijo que con el bombardeo tuvieron que ir al refugio desde relataba qué ocurría paso a paso, hasta que en un momento dijo que no podía hablar más, así que desconectó y empezó a relatar por WhatsApp los sucesos».
Lo último que supieron de Ron fue a través de sus mensajes de texto, desde donde el joven explicó sobre los tiroteos y órdenes expresadas en árabe. En un momento nos dijo: «No puedo hablar más, estoy terminado, los quiero mucho. Chau. Y desconectó el teléfono», relató su padre mientras en la ciudad de Tel Aviv comenzaron a producirse manifestaciones reclamando la renuncia de Benjamín Netanyahu.





