En el aire de “Voces de la Ciudad”, y mediante una nota telefónica realizada por el periodista Jorge Gómez, el intendente municipal de San Cayetano, Miguel Gargaglione, confirmó que tras consultarlo con su familia y equipo decidió intentarlo una vez más, lo que sería su cuarta reelección.
Entre risas, expresó ante la consulta puntual de Gómez que “ siempre me hace la misma pregunta… lo cierto es que estamos bien como grupo político, familiarmente todos están de acuerdo y por eso intentaremos una vez más -sin subestimar a ningún adversario político- tratar de renovar por un mandato más, que sería el quinto y último”.
De ganar la elección, el intendente radical aseguró que “queremos hacer una muy buena gestión como las que se han hecho y ya también ir haciendo la transición, pensado en quién puede sucederme en el cargo para tratar de seguir gobernando San Cayetano, haciendo las cosas como se deben hacer con tranquilidad y sin sobresaltos ni ningún tipo de imposiciones… simplemente ver quién puede empezar a tomar la posta”.
Si Gargaglione consigue ganar en este 2023, serían 20 años de gestión, y actualmente con 62 años de edad pudiendo quedarse ya tranquilamente en su hogar, argumentó la decisión: “Lo que más me lleva a seguir son las ganas de hacer que tengo… es una pasión, porque si no ya hubiera avisado que me iba a mi casa. La vida del pueblo no termina con un pavimento, un autódromo o las piletas recreativas, sino que la vida del pueblo sigue y hay que seguir haciendo cosas para el bienestar de la gente, y yo estoy dispuesto a seguir pensando e innovando por más que todo lo que se haya hecho sea bueno y nos haya hecho crecer”.
“Tenemos un desafío muy grande en cambiar nuestra matriz productiva y quiero ser parte del proceso… ser agrícolas ganaderos, pero también industriales y turísticos a futuro”, enfatizó Gargaglione.
Saliendo de lo eleccionario y pensando en el año que transita, el Intendente manifestó su deseo porque “la Municipalidad siga funcionando como lo viene haciendo, cercano a la gente… es un deseo que no aflojemos y sigamos, y en ese sentido se mezclan los servicios con las obras públicas, por ejemplo el tomógrafo del hospital que será colocado próximamente, y otro punto clave es terminar el complejo de piletas y recreación, que ha caído tan bien en visitantes”.
Asimismo, no soslayó el hecho de “dar cumplimiento a obras como siete cuadras de hormigón; dejar bien avanzado la ampliación del hogar donde se unificará con el geriátrico, con la función social que tiene el lugar, y por supuesto algo emblemático que casi me quita el sueño, que es poder seguir gestionando la mega obra eléctrica para la villa balnearia, que hay que reconocer que es una obra que quedó inconclusa y es un cuello de botella que tenemos”.





