En disidencia con la gestión de Puerto Quequén, la falta de obras prometidas al inicio de la gestión del presidente del Consorcio, Jorge Álvaro, y la designación reciente de Mariano Carrillo en representación de la Uatre ante el directorio portuario, el dirigente del SUPA, David Álvarez, no descartó una medida de fuerza total, aunque reconoce que sería perjudicial no solo para la operatoria portuaria, sino también para la ciudad.
En diálogo con el periodista Jorge Gómez para “Voces de la Ciudad”, Álvarez confirmó que “hemos venido teniendo asambleas porque la inquietud de la gente y de los otros gremios que llaman a diario la tenemos que hacer saber, pero pareciera que nada les importara, ni siquiera que esto afecte al puerto, porque no hay contestación alguna y nosotros vamos a seguir aunque quieran hacer oídos sordos para que esto no quede acá nomás”.
En ese sentido, el dirigente del SUPA afirmó que “todos los gremios apuntamos a lo mismo, a no dejar pasar esto de cualquier manera. Venimos haciendo asambleas a diario y cuando lo hacemos tenemos que dejar de hacer nuestra labor para hacer la asamblea, por eso es lamentable que a ninguna de esas personas les preocupe, empezaron a jugar cartas distintas y en vez de solucionar, alejan más problemática”.
Fue allí cuando manifestó que “quizá de manera ingenua, estoy esperando que recapaciten, se den cuenta de que esto no pueda ser así y llamen a revertir esta situación (en referencia a la designación de Mariano Carrillo), pero van pasando los días y nada surge efecto, por ello habrá que hacer un paro total y cuando esté lleno de barcos va a ser muy perjudicial para el puerto”.
Reconoció respecto a esto último que “ahí no solo perdemos nosotros, sino que pierde el quiosquero, el almacenero, el que administra combustible y así mucha gente, por eso queremos que al puerto le vaya bien, vivimos de esto y tenemos una vida acá adentro, no somos paracaidistas que venimos de otro lado y total mañana te vas, por eso no queremos perjudicar al puerto pero es la única herramienta que tenemos para hacer escuchar la voz”.
Incluso, Álvarez describió una situación particular que se da desde las últimas horas: “La operatoria del puerto es las 24 horas y nosotros tenemos autorización de pasar con el auto particular a la zona primaria, pero ahora empezaron con que a esa zona no se puede entrar, es como cuando nombraron al directorio: empezamos a reclamar por la terminal para solucionar el problema a la gente y se acordaron de que tenían que nombrar al directorio, y de la noche a la mañana que lo resolvieron”.
“Están en esas cosas, en vez de solucionar el muelle del giro 10 que está a punto de derrumbarse o las terminales que están en decadencia”, concluyó.





