Se encuentra a 2 o 3 millas de la playa en una zona ubicada entre Costa Bonita y Arenas Verdes. La estructura escondida en el Mar Argentino tiene una eslora de casi 80 metros y una manga de aproximadamente 6, un descubrimiento que intriga y, a la vez, despierta mucha expectativa dentro del grupo “Eslabón Perdido”.
“Eslabón Perdido” es un proyecto auspiciado por distintas entidades públicas de Necochea y Lobería dedicado a la búsqueda de restos náuticos en las playas y el mar de esos distritos, una propuesta que tomó impulso luego de que se descubrieran piezas de gran envergadura en la zona de Arenas Verdes y que, en un primer momento, se pensaron como palas de un timón antiguo.
Ahora, la agrupación de entusiastas y profesionales confirma haber encontrado una pieza de gran tamaño sumergida en un área cercana al Puerto de Quequén, “una estructura que no es natural”, por lo que, “aunque no estamos en condiciones de decir todavía que es, serían los restos de un navío”, confirmó Carlos Palotta en el programa radial Voces de la Ciudad.
“Venimos trabajando ya hace más de un año o dos, cuando se empezaron a investigar algunos sectores de la playa. El proyecto nunca se detuvo y, ahora, apareció en una recorrida que se hizo sobre la zona del mar una interferencia bajo el agua”, detectándose con un sonar de barrido lateral que la estructura escondida en el Mar Argentino tiene una eslora de casi 80 metros y una manga de aproximadamente 6, un descubrimiento que intriga y, a la vez, despierta mucha expectativa.
El sector fue explorado particularmente ante la recomendación de pescadores locales que indicaban la presencia de algo raro en ese sector, “que no está registrado ni en Prefectura Naval ni en el derrotero naval argentino”, una zona que está ubicada entre Costa Bonita y Arenas Verdes, “aproximadamente a 2 o 3 millas de la costa”, indicó Palotta.
El integrante de Eslabón Perdido añadió que, si bien la distancia con la costa no es tan grande, “la profundidad es de 30 metros, lo que imposibilita que bajen buzos normalmente. Hay que bajar con equipamiento especial, permiso de prefectura y con profesionales, no con buzos deportivos”.
Por el momento, lo que ha logrado el grupo es denunciar el hallazgo ante la Prefectura Naval Argentina, peticionar el respectivo derecho de preferencia y solicitar la colaboración de dicha fuerza en una próxima expedición”, siempre prosiguiendo el ideario de toparse con “un rastro alemán de la Segunda Guerra Mundial, nuestro anhelo es tratar de encontrar eso, pero no se sabe lo que hay ahí abajo. Puede ser que sea una siniestro muy antiguo o no declarado, o inclusive el de una draga que se denunció en el año ’65, que no esté en el lugar donde se declaró”, término explicando Palotta.





