La dermatóloga Teresa González Baschiera, en una entrevista en el programa Voces de la Ciudad, hizo un llamado a la precaución frente a los primeros días de altas temperaturas, advirtiendo que “parece que se subestiman los primeros soles, pero son los que más daño hacen porque no estamos preparados para exponernos al sol de manera segura”. Explicó que, aunque oficialmente el verano aún no ha comenzado, las recientes jornadas soleadas y calurosas están llevando a muchas personas a sufrir quemaduras inesperadas.
La especialista resaltó la importancia de aplicar protector solar antes de salir, idealmente 10 a 15 minutos antes de la exposición, utilizando un factor de protección superior a 30 y renovándolo cada dos o tres horas, especialmente si hay contacto con el agua o transpiración. “Es importante que la gente disfrute al aire libre, pero evitando las horas pico de radiación, entre las 10 y las 16, buscando sombra, usando sombrero y gafas de sol”, destacó.
González Baschiera también explicó la diferencia entre los riesgos de la luz ultravioleta, que provoca quemaduras y puede aumentar el riesgo de cáncer de piel, y la luz infrarroja, que es responsable del golpe de calor y la deshidratación. “Si no reponemos líquidos, especialmente en niños y adultos mayores, se pueden generar problemas graves de salud”, advirtió.
La dermatóloga advirtió sobre la creencia errónea que circula en redes sociales de que la piel puede “hacerse un callo” tras repetidas quemaduras solares, lo cual es un mito. Explicó que cada quemadura produce daño celular, en particular en el ADN de la piel, y este daño se acumula, incrementando el riesgo de cáncer de piel a largo plazo.
Con este mensaje, González Baschiera insistió en la importancia de la educación en el cuidado solar: “El bronceado no es saludable, es una reacción protectora de nuestra piel. Cuanto más claro sea el tono de piel, menos capacidad tiene de broncearse, y es fundamental tener esto en cuenta para cuidarnos.”





