Este domingo 30 de marzo será su último día en la calesita del Parque Miguel Lillo, luego de 25 años, y en diálogo con el periodista Jorge Gómez, en el marco del programa Voces de la Ciudad que se emite a través de Estación FREE, 90.3 en FM, reveló cómo será su radical cambio de vida.
Julio Salto dejará de ser calesitero, tanto del carrusel de la Plaza San Martín en 85 y 6, como de la calesita del Parque Miguel Lillo. Actualmente de 67 años, Salto arrancó con este mundo el 1º de enero del 2000, cuando tenía 42 años, y si bien ama lo que hace lo cierto es que el amor golpeó a su puerta de una manera tan particular que lo hará cambiar de aires y de país.
Antes que nada, contó que “venía de trabajar en la fábrica de embutidos La Blanca, donde estuve muchos años hasta que cerró, y conocí gente del Taller Protegido Todo para Ellos, empecé a frecuentar con una familia conocida que trabajaba en el taller y en la temporada del 2000 faltaba uno y me lo ofrecieron a mí. Alberto Medina, un ingeniero que trajo la calesita a Necochea, y de ahí me enganché”.
Pero “el domingo me retiro si Dios quiere, es una decisión tomada, así que alrededor de las 20 será el cierre”, afirmó, para revelar sorpresivamente que “me quiero ir del país… me voy a vivir a Lima, Perú. El 18 y 19 de abril me estoy yendo de vacaciones dos semanas porque conocí alguien de allá, luego vuelvo, organizo mis cosas y me voy a vivir a Lima”.
Salto describió en cuanto a la mujer que conoció que “ella es Ingeniera Geóloga y se dedica a la minería, nos conocimos el año pasado por internet, ella se vino y ahora el 18 de abril me viene a buscar… después vuelvo solo al país y me organizo para irme directamente a vivir a Perú”.
Tras contar cómo será su nuevo rumbo, Salto mencionó que “siempre decía que la calesita era mi lugar en el mundo porque me encantó siempre trabajar con los chicos del Taller protegido y le agradezco grandemente a Mónica Pissarro por la confianza que me dio”, tras lo que reveló que “tuvimos una reunión en el taller hace 15 días para evaluar la temporada y se quedaron fríos cuando anuncié mi retiro, les comuniqué que trabajaba este mes y me iba… pero no expliqué mucho el motivo, aunque anoche me hicieron una despedida y cuando me tocó hablar les conté”.
En las horas previas a su última “función”, Salto destacó a modo de anécdota que “ha ido mucha gente grande a la calesita, y es increíble que a los chicos les encanta. Cuando pusieron los juegos nuevos y gratis en el parque pensé que a la calesita iban a ir muy poco, pero al contrario, se nos duplicó el trabajo”.





