Organismos de derechos humanos, la CGT y las dos centrales de CTA, movimientos sociales, agrupaciones políticas y estudiantes se movilizaron hacia plazas de todo el país para conmemorar el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. El epicentro estuvo en Plaza de Mayo. A 48 años del golpe de Estado, fue una de las marchas más multitudinarias de los 40 años transcurridos desde la restauración de la democracia.
La líder de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, leyó este domingo por la tarde el documento que elaboró junto a Madres de Plaza de Mayo y distintas organizaciones de derechos humanos para conmemorar este Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en el que cuestionó al Gobierno reclamando y aseguró que seguirán “preguntando dónde están los cuerpos de nuestros desaparecidos”.
“Seguimos reclamando una ley contra funcionarios que desestimen los crímenes y a sus víctimas”, exclamó Carlotto ante el público, que reclamaba un paro general.
La dirigente comenzó reafirmadndo que “la participación de las Fuerzas Armadas en conflictos internos”, que impulsa esta gestión para combatir al narcotráfico en Rosario, “es contraria a su rol y pone en riesgo los derechos humanos de todos”.
La integrante de las Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora Taty Almeida también cuestionó al Gobierno, al opinar que “ha puesto en marcha un protocolo represivo, destinado a impedir el legítimo derecho a la protesta social”.
“Así como hicieron Mauricio macri y Patricia Bullrich, la persecución y difamación a los opositores políticos y sociales vuelve a ser una práctica cotidiana. Las defensas de personas detenidas a lo largo y ancho del país son expresión de la intimidación como política de Estado”, sostuvo.
Además de silvar contra los referentes de Juntos por el Cambio, el público aplaudió cuando Almeida pidió “justicia por Santiago Maldonado y por el asesinato de Rafael Nahuel”; cuando reclamó por libertad de Milagro Sala, a la que calificó como una “presa política”, y cuando se expresó “en contra de la doctrina Chocobar”.
El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel leyó un texto propio durante el acto de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, en el que cuestionó duramente al gobierno y rechazó “el negacionismo y la apología del terrorismo de Estado”, tras lo cual remarcó que “son 30 mil desaparecidos”.
“Le recordamos a este Gobierno que debe tener presente que con el odio, la represión y el revanchismo no se puede construir una sociedad más justa y fraterna. A los representantes del pueblo, diputados, senadores, les recordamos que tienen la responsabilidad de rechazar por inconstitucional el DNU y la Ley Ómnibus”, remarcó.





