El dirigente peronista Roberto Gómez volvió a señalar que “desde hace 12 años que en la Usina Popular Cooperativa venimos con listas únicas y esto debería llamar mucho la atención, no solo de los asociados sino también de la dirigencia en general, de los concejales, del Departamento Ejecutivo local y de los organismos de control.
Aseveró que “nosotros hablamos del síndrome de las listas únicas y de la carencia total de controles” y aseveró que los números de la UPC “son cada vez más preocupantes y la deuda que tiene es enorme”.
Gómez manifestó que “nosotros tratamos de aportar ideas para mejorar” pero aclaró que “desde hace más de 20 años el sector que conduce la cooperativa es el mismo, han ido cambiando algunas figuras y nombres pero la línea que se sigue es prácticamente idéntica”.
Sin embargo, señaló que “ojalá las nuevas autoridades comiencen a modificar algunas actitudes y que sean más austeros en el gasto político” y puso como ejemplo la cooperativa eléctrica de Tres Arroyos “adonde a raíz de la crisis económica, los integrantes del Consejo de Administración están trabajando “ad honorem” y lo que se reconocen son los gastos de cuando alguno viaja o hace gestiones”.
Puntualizó que “en cualquier empresa donde los resultados son pérdidas permanentes o se cambian los gerentes o se bajan los honorarios a la mitad” y agregó que “los consejeros deberían trabajar “ad hororem” porque eso demostraría que les interesa la cooperativa y sino dejaría en claro que tienen otros intereses”.
Con respecto a las nuevas autoridades señaló que “es positivo que reconozcan que hay un problema” y recordó que “nuestra cooperativa se inició generando energía, por eso se llamó Usina, y desde hace años que se la compra a Camessa y esa es una de las deudas más importantes que tenemos”.
Admitió que “muchas cooperativas eléctricas tienen deudas, pero no todas tienen servicios deficitarios como la nuestra. Nosotros decimos que no hay que cerrar nada, pero antes de abrir un nuevo servicio se debe analizar si corresponde o no” y se preguntó “qué clase de prestación le damos al asociado si le cobramos la ambulancia aparte”.
Por otra parte no descartó la posibilidad de dialogar con las nuevas autoridades y plantear propuestas que le puedan servir a la cooperativa y remarcó que “cuando se “perdieron” cerca de 80 cheques, planteamos que había que hacer una auditoría, que se debían traer profesionales externos para analizar cuánto se había perdido”.
En ese sentido, dijo que “hasta ahora nuestras propuestas no han sido escuchadas ni tenidas en cuenta, pero ello son los responsables de la administración pero si estaría bueno de que empiecen a abrir el juego no sólo a nuestro sector sino también a los vecinos y que se retomen las asambleas barriales y se escuchen las críticas que se pueden utilizar para mejorar algunas cuestiones”.





