La referente comunitaria expresó en “Voces de la Ciudad” que “si volviera a nacer quisiera que se produzca el milagro de tener los mismos padres que tuve, quienes me enseñaron a ser solidaria, a mirar la gente con cariño y a no juzgar”.
Ya pasaron 60 años desde aquel día en que Elida Mabel Roldán, “Negri”, levantó la mano ante la pregunta del padre de la Parroquia Santa María del Carmen por quién podía cuidar a una una abuela abandonada. Desde allí, quien este lunes 6 de marzo cumple 77 años, nunca más se alejó de la solidaridad y es sinónimo de ayuda al otro.
Durante una nota realizada por el periodista Jorge Gómez, “Negri” rememoró aquella anécdota. “Arranqué a los 17 años en la parte solidaria, estábamos reunidos los jóvenes de Acción Católica cuando entró el Padre de la parroquia diciendo que necesitaban a alguien para cuidarle el suero a una abuela que habían dejado abandonada en el hospital y levanté la mano y dije yo voy, y no aflojé más, con la ayuda de Dios y de toda la gente, con alegrías y tristezas, siempre adelante y pensando mucho en la solidaridad”.
Dentro de todo ese recorrido de seis décadas de trabajo social y comunitario, “Negri” lleva casi la mitad de ese tiempo militando en el Comedor Mateo, que nació junto al trabajo del recordado Daniel “Negro” Ferrer y Silvia Christensen. Acerca de ello, también trajo a memoria una anécdota: “Arrancamos en 63 y 86 en un garaje que nos alquilaban los micros azules, pero quedaba chico y dábamos de comer en tres o cuatro tandas, así que un día salieron Daniel y Silvia a recorrer el barrio de las Aguas Corrientes y encontraron este lugar más grande en 82 Nº 3055”, que es donde funciona hasta la actualidad.
El comedor, que para “Negri” más que comedor es un centro comunitario, hace pocos meses recibió la personería jurídica como Asociación Civil, por lo que la referente agradeció al intendente Arturo Rojas y todo su equipo.
Seguidamente, reflexionó que “son 60 años de solidaridad, aún recorro barrios y casas, trato de ayudar en todo y mi teléfono, tanto el celular como el fijo, están las 24 horas prendidos”, y destacó que “el año pasado mi cumpleaños cayó domingo y de los distintos barrios me fueron a saludar a casa, a darme un beso y un abrazo y a decirme gracias por todo lo que hago… pero todo lo que hago no lo hago sola, sino con toda la gente de Necochea, la gente es la que nos trae las cosas y el grupo maravilloso que está conmigo de hace casi 20 años hace las cosas”.
Finalmente, con voz quebrada de emoción, respondió a la pregunta de si volvería a ser solidaria si tuviera el privilegia de volver a venir a este mundo que “si volviera a nacer quisiera que se produzca el milagro de tener los mismos padres que tuve, quienes me enseñaron a ser solidaria, a mirar la gente con cariño y a no juzgar. Mi padre, Pantaleón, fue el fundador de la Asociación Católica de Hombres, y mi madre, María Sofía, fue durante 36 años la tesorera de Acción Católica de Necochea, ellos me enseñaron todo y más que nada a no prometer: a decir que voy a hacer todo lo posible, me voy a ocupar, pero el prometer es sagrado y palabra de honor. Bajo la crianza que me dieron mis amados padres volvería a repetir todo de vuelta”.





