Así lo afirmó el secretario de Turismo y Desarrollo Productivo de la Municipalidad, Matías Sierra, en respuesta a sectores vinculados a la gestión anterior que critican la actual política turística local.
El funcionario visitó los estudios de “Voces de la Ciudad” para charlar sobre varias actividades con el periodista Jorge Gómez, como las Olimpiadas de matemáticas Ñandú o el safari en Costa Bonita este fin de semana, pero el foco principal estuvo puesto a cuenta de críticas a la política turística local, con cuestionamientos como por qué desapareció el Entur o por qué no se realizó el Enduropale.
Ante ello, Sierra fue tajante al enumerar ciertas situaciones que se dieron ni bien asumieron como gestión. “Por ejemplo, en el verano no teníamos ni bajadas públicas en la costa, ni baños públicos, la gente que caminaba por el frente costero y tenía que bajar a la calle porque había baldosas sueltas».
«Hoy tenés bajadas públicas, y eso también es pensar en el turismo; en un futuro no muy lejano vamos a tener un camino peatonal desde la punta de la escollera hasta el exmuelle de pescadores. Entonces no es solo traer un evento y listo, es tratar de que la gente cuando esté una semana de vacaciones se vaya contenta porque está cambiada la ciudad”, afirmó.
Añadió que “el intendente (Arturo Rojas) le dio de baja al Entur por la mala administración que tuvo. De hecho, en este momento se está cambiando toda la cubierta del techo de la Secretaría de Turismo en 2 y 87. El 22 de enero de este año nos tuvimos que ir de allí porque se llovía adentro, hubo un cortocircuito y no podíamos atender a la gente.
«Estaba todo olvidado, nos vendían espejitos de colores con otras cuestiones y se olvidaban de cosas básicas. No me puedo jactar de hacer equis evento, cuando no puedo brindar información turística porque se me está cayendo el techo, esas son prioridades”, remarcó.
Lejos de bajar el tono, Sierra sumó más argumentos contra las críticas, al expresar que “hay cuestiones que son básicas, por ejemplo estamos tramitando un expediente para cartelería y señalética de información turística que no hay, y era una de las críticas que teníamos: la gente recorría la ciudad y no tenía información, llega de afuera el turista en enero y febrero y se pregunta dónde están las Termas del campo o el Lago de los Cisnes”.
Ante ello, concluyó que “todo tiene una intencionalidad política indudablemente”, y remató: “Durante muchos años había una oficina en 87 y 2 con griferías de oro, pero a 30 cuadras, en la 56 el techo se llovía (en referencia al municipio), y eso no puede pasar ni en la parte pública, ni en la privada, ni en la casa de nadie, y esta gestión se ha caracterizado por ordenar los números y en base a eso hoy por lo menos podemos tener prioridades”.





