El experto en comunicación política Mario Riorda planteó que los votantes del candidato presidencial de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, «de ninguna manera están en contra del Estado», y alertó que las campañas electorales en la actualidad «cada vez legitiman menos» a quien resulta ganador de las elecciones.
El consultor, nacido en Córdoba y un insistente defensor de la necesidad de un mayor federalismo en la Argentina, lanzó a finales de julio pasado el documental ‘Paren un poco’, en el que analiza los cambios en la comunicación política de los últimos treinta años y advierte sobre las consecuencias de esas transformaciones.
En esta entrevista con Télam, el politólogo -quien además es investigador y docente- evaluó el escenario electoral que irrumpió con las primarias del 13 de agosto, para lo cual recuperó conceptos e ideas planteados en su filme.
Allí advierte sobre el fenómeno de la ‘hiperpersonalización’ de los candidatos y señala: «El 80% de los mensajes electorales están destinados a potenciar la imagen de los liderazgos de turno y sus propios atributos personales. Solamente un 20 por ciento están destinados a propuestas electorales».
Para el investigador, el resultado electoral de las PASO constituye «una evidencia empírica» de la hiperpersonalización desplegada a partir de la figura de Milei porque en las últimas elecciones salió primera «una persona que carece de estructura partidaria».
Otra de las características de las campañas electorales, que recupera el cortometraje de Riorda, es la tendencia a la «tribalización», que supone la organización de grupos con intereses comunes, casi siempre alrededor de un líder.
Al referirse a este punto, Riorda amplió que el paso siguiente a la tribalización es la aparición de «posturas políticas que se dedican a estigmatizar a otros grupos de personas, particularmente adversarios, desde dinámicas contra-identitarias».
Agregó que esas prácticas se sostienen a partir de la lógica de la «autocelebración», que se combina con una actitud «políticamente incorrecta» que «choca contra las normas del consenso social» y «contra límites moralmente aceptables».
Para el docente, el ascenso de expresiones políticas de ultraderecha a nivel global es beneficiado «claramente» por ese fenómeno ‘contra-identitario’, y en el caso de Milei esta lógica se plantea «bajo la demanda de ‘libertad’ como oposición a ciertas instituciones que ya no dan abasto, particularmente el Estado».
Sin embargo, acotó Riorda, para los votantes que optaron por el candidato de LLA «el Estado no es mal valorado» sino que, en todo caso, «es mal valorado porque no da abasto con muchísimas cosas».
Sobre esa demanda, profundizó en base a estudios de opinión pública realizados recientemente: «La mayoría en Argentina, y en particular la mitad de los votantes de Milei, de ninguna manera están en contra del Estado. Eso más allá de que la propuesta de Milei reclama mucha más libertad y desregulación».
En esa línea, y al analizar la composición del electorado de LLA, el especialista concluyó que salvo los electores que apoyan a Milei por sus medidas económicas y aquellos que lo hacen por sus propuestas de seguridad, «en el resto hay un interesante nivel de contradicción».





