Si hay menos carne disponible, los precios suben y en medio del ajuste que sufre la población se hace evidente la caída en el consumo. Según datos de CICCRA, comparando primer trimestre del 2024 con el ciclo previo se cayó un 18,5 % lo que implicó pasar de 52 kilos el año pasado a 42 kilos en la actualidad.
Todo lo que está ocurriendo lo advirtió la propia industria durante los últimos dos años, sólo que ahora se sufre doblemente porque se suma la suba de costos, insumos y combustible en un contexto en el que el salario rinde cada vez menos. Esto lo siente toda la cadena, desde las carnicerías hasta los frigoríficos.





