El conocido utilero y masajista del Club Mataderos, Ricardo “Gata” Possenti, fue homenajeado por el Consejo Directivo de la Liga Necochea de Fútbol al denominar con su nombre el campeonato de este año, que comenzará el próximo 18 de marzo. En los estudios de “Voces de la Ciudad”, quien habita las canchas del fútbol local hace 53 años dijo sentirse sorprendido.
En un ameno diálogo con el periodista Jorge Gómez, un hombre de emoción al alcance de la mano como es Possenti aseguró entre lágrimas que “no sabía nada del homenaje, voy siempre los martes a la reunión de la Liga porque me gusta estar en el Consejo escuchando, y estoy contento, no sabía nada que me daban este regalo, es un regalo de la vida, ahora en el fútbol cumplo 53 años en cancha”.
De esos 53 años, la “Gata” hace 30 que está en Mataderos. “En verdad yo soy hincha de Huracán, pero trabajo para el Club Mataderos, que me dio todo, ahí me llevó Carlos Ferrari en 1984”, aclaró quien actualmente tiene 62 años y está en el mundo de la pelota desde que era un niño de 10 años.
Rememoró en ese sentido que “en el año ’70, con 10 años empecé en el Club Boca de la avenida 58, que es mi barrio, vivía en 56 y 67 a mitad de cuadra, y empecé con un tío mío, Pizarro, a jugar al Babi, hasta el 89 estuve ahí y después arranqué como utilero a los 20 años en el mismo Club Boca, y después me fui a Huracán, Gimnasia y Del Valle, siempre como utilero y masajista”. También ha trabajado en Estación Quequén, Defensores de Juan N. Fernández y es un histórico de las selecciones juveniles de la Liga Necochea desde hace 39 años. “Toda la geete me dice Gata, hasta los chicos y mis hijos, y a mí me gusta”, señaló.
Al ser consultado sobre su tarea, explicó Ricardo que “el utilero se ocupa de doblar la ropa en casa, en un bolso del número 1 al 18, en mi caso lo llevo a la cancha y lo pongo arriba de la camilla ordenado y hago ese trabajo. También el botiquín con el aerosol y todos los elementos. En la semana junto las camisetas que llegan del lavadero”.
Respecto a su otro rol, contó que “yo hacía utilería y a los 20 años Cardozo en Boca me dijo que aprendiera a masajear, que es estirar los pies antes de empezar los partidos. Los jueves hacemos masajes con jabón blanco y agua caliente, y el domingo se aplica el aceite verde”, puntualizó.
A la hora de mencionar amigos del fútbol, Possenti recordó apellidos ilustres que lo ayudaron en sus comienzos como Jossi, Leppe o Alonso; recordó con cariño al querido “Gordo” Raúl Ugarte, formador de juveniles y de aquella generación maravillosa del ’80 que logró el ascenso al Nacional con Estación Quequén; y al dirigente por excelencia que tuvo la Liga en su historia, Emilio Jeder Resuene; además de grandes amigos que aún conserva como Abel Coria, Julio Portugal o Carlos Lizaso.
Actualmente, la “Gata” Possenti es jubilado de la Municipalidad y sigue como utilero de Mataderos. “A veces uno no se da cuenta de que pasan los años, es algo fuerte. Rosa, mi esposa, me acompaña siempre a la cancha, tenemos cinco hijos y siete nietas, todas mujeres. El fútbol me ha dado muchas cosas, si me falta el fútbol me falta todo”, y consultado sobre qué hace en verano cuando no hay fútbol, cerró entre risas que “la llevo a mi señora a la playa”.





