Por estas horas el Prof. Norberto “Tano” Cafiel emprenderá un viaje al Paraje La Golondrina en la provincia de Chubut, mientras que en abril irá con sus alumnos, “Los Ñatos”, a Corrientes, todo con fines solidarios, como siempre.
En diálogo con el periodista Jorge Gómez en “Voces de la Ciudad”, el “Tano” Cafiel señaló en primer término que “esta semana volvemos a Paraje La Golondrina, ubicado en la provincia de Chubut, atrás de Lago Puelo, a repasar y mejorar el sistema solar armado con Los Ñatos en su momento, pero también a entregar libros con Marcela Cañas, donados por “Negri” del Comedor Mateo, y enciclopedias nuevas por parte de Sergio Nicolás”.
Cafiel recapituló que “el año pasado volvimos a ir a La Golondrina y repotenciamos y dejamos todo listo, fue lo que se incendió debajo de El Bolsón, y uno de los inconvenientes que tienen es la falta de electricidad, la conectividad llega a casi todos lados, pero ahí no llega y cómo estudian esos chicos… porque con la nieve y los nodales no pueden ir a la escuela, y si no tienen libros no pueden estudiar, ya que sin conectividad no pueden bajar internet, están lejos de todos lados”.
A todo esto, relató que “me llamó “Negrita” Roldán del Comedor Mateo, diciendo que tenía un montón de libros en muy buen estado y actuales para donárselos a alguien que realmente los necesiten, así que automáticamente me comuniqué con los chicos de Corrientes y con Marcela Cañas, quien es socióloga de Bariloche y trabaja en un centro penitenciario y en la Alcaidía donde también hay menores en adopción… fue la que nos conectó con este lugar”.
Para esta nueva “andanza” que el Tano realizará con su perro Goyo, sostuvo que era necesario cubrir la nafta y se logró. “Pedíamos 300 litros de nafta súper y ya conseguimos, gracias a Martín Molina, AMSU y Poseidón”, expresó, y contó que “la Golondrina es un lugar muy lindo, como un valle natural lleno de arbóreas y viven unas 14 familias, son productores primarios. Ahí les dimos energía y ahora llevo inversor y batería para potenciar y luces nuevas que fabricamos con los muchachos para que tengan mejor iluminación en invierno, mientras que Marcela (Cañas) distribuirá la bibliografía para pequeños de ese lugar y los que quedan en la Alcaidía de Bariloche”.
Sobre su viaje con su perro Goyo señaló entre risas y alegrías que “anda para todos lados con nosotros, tiene 8 años y medio y es como una persona que no habla”. En ese sentido, reveló que en esta época “no quiero molestar a los chicos que están rindiendo finales, algunos trabajando y otros cubriéndome a mí”.
No obstante, anticipó una nueva aventura solidaria de cara a abril, y allí sí será con “Los Ñatos”: “Para Semana Santa vamos a llevar a Corrientes un inversor MPP, que eleva a 220w la energía para que las escuelas tengan luz y conectividad, y de ahí nos vamos a otro lugar también de Corrientes donde armamos como un centro de tensión, una pequeña usina que vamos a repotenciar, es un lugar donde hay seis casas. De esa escuela le damos luz a cinco casas”.





