El dirigente peronista Roberto Gómez consideró que la situación económica financiera de la Usina Popular «es muy preocupante» y si bien reconoció que «la mayoría de las cooperativas de la Provincia están pasando por un momento complejo, el caso de la UPC es muy complicado».
«La cooperativa viene arrastrando deudas con distintos organismos y sólo a Cammesa (la empresa que le vende la energía eléctrica) le estaría debiendo alrededor de 2.400 millones de pesos,», puntualizó.
Gómez agregó que «la UPC también tiene deudas con el Sindicato de Luz y Fuerza, la Federación y la AFIP, sólo por nombrar algunos organismos», pero además puntualizó que en la Usina «hay una falta total de democracia interna y la elección (de los delegados) es una parodia».
En ese sentido, afirmó que los actuales dirigentes «son los mismos que vienen administrando la Usina de 2001 o sea que no le pueden atribuir los graves problemas a gestiones anteriores o a la falta de tarifas».
Añadió que «han estado cobrando una cuota capital altísima y no se sabe adonde han ido a parar esos fondos y no se han hecho las inversiones necesarias», para luego indicar que «en otras cooperativas también hay problemas complejos pero los dirigentes trabajan de frente a los vecinos y a la hora de las elecciones participan 2, 3 o 4 listas».
«Em la UPC hace 12 años que siempre lista única y en los últimos 5 años ni siquiera se coloca una urna para que los asociados puedan votar y cuando en los partidos políticos y los sindicatos hay una sola lista siempre se vota».
Consultado sobre la calidad del servicio eléctrico, Gómez opinó que «pese a que es uno de los más caros de la Provincia sigue siendo malo porque no hay inversiones, no se cambian los cables y no se reparan los transformadores por eso se producen cortes de luz y se termina afectando la provisión de agua que depende de la electricidad» y añadió que «otros problemas son los picos de tensión que terminan quemando electrodomésticos».
Por último, Gómez hizo una llamado de atención a los vecinos porque «la cooperativa es de todos los socios, pero también deberían preocuparse los concejales por los cargos que ocupan y el Ejecutivo municipal -a través de los delegados- para que los actuales dirigentes de la UPC para que expliquen cómo van a pagar esas deudas y qué ideas tienen para que la institución salga de esta situación crítica».





