Así lo informó el vecino Carlos Leo, quien se dedica al cuidado desinteresado de los mamíferos y se expresó sumamente irritado, no solo por la situación en sí sino por el desinterés mostrado por las autoridades de Puerto Quequén.
Ante el aviso en sus redes sociales de “siguen muriendo lobos marinos atropellados”, quien dialogó con Leo fue el periodista Jorge Gómez en “Voces de la Ciudad”, y el proteccionista de animales enfatizó que “estoy irritado por estos sucesos que se están dando en la Escollera Sur de Necochea, evidentemente los inescrupulosos de siempre actúan bajo una impunidad tremenda… uno se rompe el lomo salvando vidas y vienen otros bobos y atropellan a los lobos marinos y les pisan las aletas sin ningún tipo de miramiento”.
Lamentablemente, no se trata de hechos aislados, ya que al instante aclaró que “no solamente estos dos lobos marinos murieron, sino que desde enero a la fecha murieron 16 lobos marinos, y unos 10 de ellos fueron atropellados por los vehículos, lo cual es muy fácil de determinar porque están las cámaras del Consorcio de gestión de Puerto Quequén, que tendría que accionarlas, o que por lo menos me atiendan”.
Acotó en ese caso que “por supuesto que concurrí al Puerto y quise hablar con el presidente del Consorcio (Jorge Álvaro) pero no está nunca en Necochea… cada vez que voy y quiero hablar con el señor presidente está en Mendoza, pero el filtro es su secretaria Maite Heras, que no me deja poder hablar con el señor Álvaro y me siento discriminado”, disparó sin dudar.
Leo demostró cierto cansancio por la situación al manifestar que “todo lo que hago lo hago de vocación, pero estoy preocupado y fastidioso, uno trata de hacer algo por esta hermosa ciudad y no recibo la reciprocidad por parte de las autoridades del Puerto”.
Asimismo, dejó entrever que la política está metida en el medio y aclaró que “cuando estaba el doctor Arturo Rojas en el Puerto era distinto, cuando yo le pedía algo no había problemas y los requerimientos siempre llegaban, pero ahora la situación es diferente y cuando la cuestión política se mete en el medio es una lástima… no me reciben por una cuestión política”.
De hecho, fue más allá de la situación de los lobos y habló de otros temas desatendidos: “Cuando entrás a la escollera están las maderas rotas, hay escombros, el container está oxidado y tapado de arena, y no se hace nada desde hace cuatro años en el lugar, y no me dan ni pelota, la mugre que hay es impresionante”, culminó.






