María Laura Rasmussen, de Aloña, afirmó tras sumar en sus oficinas a su colega Gustavo Galante que “esto es fantástico, enriquece a Aloña y me enriquece a mí, Gustavo es muy profesional, tenemos criterios parecidos y la misma forma de solucionar las cosas, así que es un alivio y un orgullo, deseo que nos vaya bien”.
Ambos empresarios del turismo estuvieron en los estudios de “Voces de la Ciudad”, donde charlaron con el periodista Jorge Gómez, en primer término de la fusión que se realizó entre dos firmas consolidadas, y luego de la realidad del sector en un contexto mundial complicado económicamente.
Rasmussen manifestó en primer término que “siempre a Gustavo lo he respetado muchísimo, no éramos amigos y ha sido un colega con quien he tratado muy poco pero al cual quería mucho por esas cosas de la vida… siempre digo que hemos caminado por la misma vereda”, tras lo cual relató que “se dio una situación en mi oficina y justo unos días antes lo había llamado a él para saludarlo por otra cosa, y cuando me sucedió que me quedaba sin gente en turismo pensé en Gustavo”.
Enseguida “lo llamé, le hice una oferta y le dije de tirar juntos para adelante. Tenés la oficina a disposición y te quiero acá, seamos colegas, armemos lo que quieras le dije, y me dijo que lo pensaba, pero no tardó mucho (risas)”.
Por ende, la empresaria de la firma que funciona desde 1988 afirmó que “esto es fantástico, enriquece a Aloña y me enriquece a mí, Gustavo es muy profesional, tenemos criterios parecidos y la misma forma de solucionar las cosas, así que es un alivio y un orgullo… deseo que nos vaya bien, Gustavo se lo merece.
Asimismo, Galante fue recíproco con lo expresado por su colega y ante el ofrecimiento de Rasmussen aseguró que “no tuve que pensarlo mucho”, es más, “desde que estoy en Aloña he vendido muchísimo aéreo, cotizo aéreos y vendo aéreos todo el tiempo”, puntualizó quien tiene su firma desde hace 21 años.
Finalmente, se puso la lupa en cómo está el turismo actualmente, acerca de lo que Rasmussen marcó que “ha disminuido mucho el poder adquisitivo, no hay mucho ahorro porque la clase media que ahorraba ahora no puede y la gente se vuelca mucho al consumo, es decir, no puedo ahorrar esta plata y entonces voy y me la gasto”.
Incluso, señaló que “me alarman los precios de la canasta familiar argentina, gasto más en comida acá que en Europa”, y concluyó que “la gente sigue viajando, pero es un sector de la sociedad más reducido, aunque este escenario ya lo hemos vivido muchas veces, hay momentos donde todo el mundo puede viajar, hace unos años había una masa de gente que salía para todos lados y ahora estamos nuevamente achicándonos a un grupo social económico más reducido”.





