Con agenda propia, la vicepresidenta Victoria Villarruel, en ejercicio de la Presidencia de la Nación, participó en Salta del acto en honor al prócer Martín Miguel de Güemes, en el que recibió de cinco gobernadores el «Pacto de Güemes», un documento por el que los mandatarios le reclaman al Gobierno una propuesta sobre el Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos y un proyecto referido al Corredor Bioceánico.
La lectura pública del documento generó malestar en parlamentarios nacionales de La Libertad Avanza (LLA), que se retiraron del acto oficial.
La convocatoria del jefe provincial anfitrión estaba dirigida a los diez gobernadores que integran el Norte Grande pero solo contó con la presencia de Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Gerardo Zamora, de Santiago del Estero; Carlos Sadir, de Jujuy; y Raúl Jalil, de Catamarca.
Villarruel llegó a Salta por tercera vez en el año; la primera para participar de la Fiesta del Milagro, en febrero, y luego para el descanso durante la Semana Santa. Con bajo perfil, se hospedó en un barrio privado, en donde mantuvo contacto con sus más íntimos, en momentos en los que se señala que no atraviesa por su mejor momento la relación con el presidente Javier Milei, como consecuencia de haber desempatado en el Senado la votación por la Ley Bases, lo que le dio centralidad y volumen político.





