El comisario Ángel Sauer es Jefe del Destacamento de Bomberos de Juan N. Fernández y el único brigadista forestal de nuestro distrito que compone el grupo provincial especializado en este tipo de catástrofe que tiene asiento en Mar del Plata. Estuvo doce días combatiendo distintos focos en la Mesopotamia argentina.
Aun con mucha preparación, casi 26 años de servicio activo y varias grandes catástrofes en las que le tocó participar, el comisario Ángel Sauer, Jefe del Destacamento de Bomberos de Juan N. Fernández, definió la experiencia que le tocó vivir combatiendo el fuego en la provincia de Corrientes como un “escenario dantesco”.
“Vivir eso es de película”, aseguró el policía especializado como brigadista forestal en el programa Voces de la Ciudad, luego de doce días de intenso trabajo en la Mesopotamia, donde fue parte del convoy que envió el gobierno bonaerense para prestar colaboración en el frente del desastre.
Habiendo ya tenido que desafiar otros tantos sucesos relacionados con el fuego, el Comisario reveló en una entrevista exclusiva otorgada al periodista Jorge Gómez que “no me terminan de asombrar las cosas que uno encuentra en la vida. Cuando estábamos llegando (a los lugares donde eran asignados) veíamos plantaciones enteras y forestaciones arrasadas, negras, una desolación”.
Sobre su rol en la fuerza, Sauer detalló que, “aparte de nuestra función diaria en los cuarteles, conformamos la Brigada Forestal de la Dirección de Bomberos de la Provincia. Hay un grupo en la zona norte, otro en La Costa, precisamente en Cariló, y yo integro el que tiene base con personal de Mar del Plata y Miramar”.
“Cuando nos convocan a trabajar (cosa que suele pasar en cada verano) se hace una disponibilidad de personal, de acuerdo a nuestras aptitudes, nuestra preparación y capacidad de trabajo”. En esta oportunidad, “fui parte de una dotación con un camión y seis integrantes, y dos más en una camioneta liviana”, que se sumaron a otro camión que salió de La Costa y tres camionetas forestales”, enumeró el brigadista.
“La base operativa fue en la zona de Santo Tomé y nosotros residimos en Gobernador Virasoro, 75 kilómetros el norte. Todos los días veníamos al COE (Comando de Operaciones) recibíamos las directivas, los partes meteorológicos, y salíamos para los lugares donde cada grupo iba a atacar”, en jornadas de trabajo que llegaron a durar más de doce horas, detalló el bombero en la mañana de la FM Vinilo 103.5 MHz.
Ya de nuevo en el distrito, Sauer definió esta nueva vivencia como “una lucha desigual”, y describió sobre los métodos de accionar que “nosotros estamos acostumbrados a los incendios de campo, de montes o periféricos de ciudad, y siempre tratamos de trabajar con maquinarias de campo. Es lo primero que tratamos de hacer porque es una herramienta fundamental para contener y cortar el avance del fuego”, pero en Corrientes “la tierra estaba tan seca, porque hace tanto tiempo que no llueve, que es imposible trabajar así, era muy poco el avance que podían hacer con la maquinaria.
“Ya de por si la topografía es muy distinta”, por lo que “nos metimos en lugares inaccesibles y donde, normalmente, no se puede meter nadie. Bien al lado del fuego, para tratar de apagarlo”, finalizó explicando el fernandénse, luego de que la lluvia, la baja de la temperatura y la llegada de recursos y brigadistas valientes como él hicieran que, a esta altura, los focos estén extinguidos o controlados.






