Desde que se tomó la decisión de no dejar ingresar al público al interior para disfrutar la vista panorámica que solo el Faro puede ofrecer, las visitas del turismo han ido en caída y los horarios de apertura al público se han reducido.

Este verano, el número de visitantes no ha incumplido con esa tendencia y, comparado con lo que fue en años en que se podia subir sin problemas y los días de visitas se ampliaban durante el verano, el número ha sido prácticamente nulo.

Si bien el predio se encuentra en muy buen estado de mantenimiento, con el césped corto y las plantas bien cuidadas, es un espacio que recibe muy pocas visitas. En el lugar trabaja un civil para la parquización y personal de la Armada Argentina, a cargo de Gustavo Barrera, que debe encargarse no solo del mantenimiento del predio sino también de mantener funcionando el Faro todos los días del año, junto a las otras señalizaciones portuarias que sirven de indicación a los buques que llegan.

Cabe recordar que a principios de este año, el Faro dejó de funcionar y la luz principal debió ser suplantada por una de emergencia por varias semanas hasta que pudo tener el mantenimiento planificado. Aún así, desde la Armada se aclaró que nunca dejó de cumplir su función como señal marítima.

El casi centenario Faro Quequén es un monumento que existe desde 1921 y que se ha convertido en uno de los principales iconos de la ciudad.

El horario de visitas es de 9 a 12 y de 15 a 18 , los viernes, sábados y domingos.

Comentarios

comentario/s