En los próximos días, Necochea volverá a inaugurar una temporada turística con el objetivo puesto en que el verano convoque a miles de argentinos a visitar nuestra ciudad. Como es habitual, se pintarán cordones en la Villa balnearia, se quitará el exceso de arena de los balnearios y se buscará presentar una ciudad en óptimas condiciones para acoger al turista.

Pero más allá del trabajo habitual que se realiza desde la Municipalidad todos los años, hay un sector netamente turístico, emplazado en la prolongación de la avenida 2, entre las calles 91 y Pinolandia que necesita recuperarse.

Al Complejo Casino, el Jardín de Rocas y el Parador Integrador no le basta con una lavada de cara, como suele decirse, sino que hace falta una inversión fuerte para que estos tres sectores, que conviven en menos de 500 metros, puedan ser un atractivo más para nuestra ciudad.

En este sentido, la inversión de menor cuantía es la del Parador Turístico Integrador.

La estructura armada sobre la avenida 2 y Pinolandia, se inauguró en noviembre de 2011 con la presencia de Horacio Tellechea e Ignacio Crotto, secretario de Turismo de la Provincia. El parador contaba con varios espacios para discapacitados, como baños, rampas, decks y una moderna iluminación. La construcción fue realizada por el gobierno provincial, con una inversión de 255.000 pesos. Esto nunca funcionó para tal fin.

En noviembre de 2013, se reinauguró y allí se ofrecería información sobre kitesurf, travesías y excursiones en vehículos todo terreno, body board, kayakismo, cuatriciclos, buceo, paseos y pesca de altura, surf, navegación a vela, parapente y vuelos. Sin embargo, a 5 años de aquella apertura, el Parador muestra signos de abandono, como se puede ver en la imagen que ilustra esta nota. Exceso de arena, parte de la mampostería en mal estado y suciedad es la que hoy se observa en el lugar.

En las últimas semanas, la Municipalidad de Necochea y la Prefectura Naval Argentina con asiento en Puerto Quequén firmaron un convenio, por lo cual la entidad de control marítimo utilizará el inmueble durante el verano, por lo que seguramente deberá reacondicionarse.

Jardín de Rocas y Complejo Casino

Una situación diferente es la que se puede observar en el denominado Jardín de Rocas. El sector más cercano al Complejo Casino, está formado por senderos y escaleras y sirvió para contener los médanos arenosos.

En el lugar se realizaron importantes tareas para su acondicionamiento en 2015. Se embellecieron los sectores de ingresos, se limpiaron senderos y se raleó sectores internos. Si bien es un sector muy utilizado por necochenses y turistas, la realidad es que ha quedado detenido en el tiempo.

En varias oportunidades, desde diferentes sectores políticos, se ha intentado avanzar con su privatización o con la posibilidad de licitar algunos sectores con el objetivo de sumar dinero a las arcas municipales. Hay reglamentaciones que no lo permiten, pero el tema siempre está latente y últimamente se lo ha agrupado a una posible inversión junto al Complejo Casino.

Justamente, el Casino de Necochea es el gran emblema de la desidia turística. Inaugurado en febrero de 1973, fue una de las estructuras más importantes de la época. Su construcción demandó 4 años y durante gran parte de su historia fue uno de los casinos más importantes de Latinoamérica, con entre 5.000 y 10.000 personas que ingresaban todos los días.

Cuenta con una pileta, una boite, comercios internos, la sala de juegos propiamente dicha, una pista de patinaje y también un sector de restaurante y bowling. El Municipio se hizo cargo del Complejo en el año 1997, en un acuerdo con Loterías y Casinos de la Provincia.

A partir de entonces, su brillo comenzó a descender. Primero por falta de inversiones, luego por su costoso mantenimiento y tercero por un terrible incendio que se produjo en 2001 en una de las salas de juego.

La última gran inversión se realizó en 2005, luego de que la Municipalidad tomara posesión del mismo en 2004. En aquella oportunidad se destinaron casi 900.000 pesos para su embellecimiento.

Hoy, con la decisión de la gobernación provincial de cerrar la sala de juegos parece decretarse el final del Complejo tal como se lo conoció. Si bien este próximo verano el juego se mantendrá, nada se sabe aún sobre su destino final.

Además, la estructura muestra grandes problemas estructurales por el paso de los años y el municipio no puede afrontar una inversión de tamaña envergadura para recuperarlo.
Así la situación, parece lejana la posibilidad de que estos tres puntos turísticos importantes de nuestra ciudad puedan modificar su aspecto de cara a la próxima temporada, pero sin dudas comprenden un sector que debe recuperarse.

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